sábado, 7 de marzo de 2026

"PINCHAZO EN EL CORAZÓN", MI COLUMNA SEMANAL EN EL PERIÓDICO DE ARAGÓN

Sebas camina a buen paso por una callejuela (son las doce de la noche) cuando siente el dolor. Siente una gran punzada, un gran pinchazo en el corazón. Se echa una mano al pecho y cae derrumbado al suelo. Un hombre, que iba unos pasos por detrás, se acerca en su ayuda. “¿Qué le sucede?”, inquiere mientras se agacha para atenderlo. “El... el corazón”, dice Sebas débilmente. Otro hombre llega en su auxilio también. “¿Qué le ha pasado?”, pregunta. “Un infarto”, responde el primero, “Hay que llamar a una ambulancia”. “Sólo... sólo tengo veinticinco años”, dice Sebas a duras penas. “¿Respira bien?”, se interesa el hombre. “Ya viene la ambulancia”, dice el otro colgando el móvil. “Bien, ya verá que no será nada”, tranquiliza el primero. De repente, Sebas siente que el tremendo dolor ha pasado. Tan rápido como ha venido, se ha ido. Sólo ha sido un pinchazo, un gran pinchazo, pero se ha esfumado. “Creo que... ya me encuentro mejor”, dice levantándose del suelo. “¡Coño! ¿Cómo se ha recuperado?”, se asombra el hombre. “Ha sido una falsa alarma”, explica Sebas, “Gracias por todo. Ahora, debo irme”. “Pero, ¿no va a esperar a la ambulancia?”. “Oh, no la necesito. Además, no tengo ni un minuto que perder. He quedado con mi novia. Gracias otra vez”. Y sale caminando de allí. Los dos hombres no aciertan a reaccionar, intercambiándose miradas de extrañeza. Sebas tuerce la esquina y entra en un bar. Es allí donde ha quedado. Ha quedado a las doce, y ya pasan unos minutos. La busca con la mirada, pero su novia no se encuentra en el interior. Sebas se apoya en la barra, pide una cerveza y se sienta en un taburete. Su cerebro empieza a darle vueltas a lo que le ha sucedido. Nunca ha sentido molestias en el corazón. Y hace un rato, por un momento, ha creído que no lo contaba. Ha sido el dolor más intenso que ha sentido nunca. Y ha sido en el corazón. Era como para preocuparse. Sin falta, al día siguiente iría al médico. No obstante, no piensa decirle nada a su novia; total, ¿para qué preocuparla? Al rato, acaba la cerveza. Mira el reloj: son las doce y media. Es extraño; su novia no suele retrasarse. La llama por teléfono. No responde. Estará de camino, piensa. Y pide otra cerveza. Sin embargo, Sebas no puede disimular su preocupación. ¿Por qué no ha aparecido ella todavía? La razón es sencilla y terrible: ha muerto atropellada brutalmente a las doce de la noche.


"Pinchazo en el corazón", mi columna semanal en El Periódico de Aragón de hoy sábado 7 de marzo.

Asimismo, podéis leer la columna "Pinchazo en el corazón", de Roberto Malo, en el enlace de la web del Periódico de Aragón que pongo a continuación:

https://www.pressreader.com/spain/el-periodico-aragon/20260307/281616721864658


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