sábado, 21 de marzo de 2026

"UN ÓSCAR TRAS OTRO", MI COLUMNA SEMANAL EN EL PERIÓDICO DE ARAGÓN

La noche comenzó a lo grande, con el presentador Conan O´Brien travestido como la tía Gladys de Weapons, parodiando la persecución final de la cinta y metiéndose en las películas nominadas a la manera de los vídeos espectaculares que se marcaba Billy Crystal (el mejor anfitrión de la historia) para empezar las galas de los Óscar. Qué maravilla de arranque, enérgico y descacharrante. Fue el preámbulo perfecto para que poco después Amy Madigan (la auténtica tía Gladys) se llevara el Óscar como mejor actriz de reparto, cuarenta años después de su anterior nominación. Hay que aguantar, hay que resistir, está visto, que a veces a la larga llegan los reconocimientos de la Academia. Y si no que se lo digan al gran triunfador de la noche, Paul Thomas Anderson, que tras treinta años de carrera y un sinfín de nominaciones sin premio, con su décima película, Una batalla tras otra, se llevó sus tres primeros Óscar: mejor película, dirección y guión adaptado. Su cara lo decía todo cuando sopesó la estatuilla que premiaba su guión adaptado; por fin en Hollywood lo coronaban. Le había costado lo suyo. “Escribí esta película para mis hijos”, explicó, “para pedirles perdón por el mundo que les vamos a dejar. Pero espero que ellos puedan aportar sentido común y decencia”. La película se llevaría otros tres premios: montaje, actor de reparto para Sean Penn (que no acudió a recogerlo, menudo es él) y dirección de casting, nueva categoría largamente reclamada por la industria. Soy muy fan de PTA, así que salté de alegría con cada galardón que se llevó la película; disfruté casi tanto como la actriz Teyana Taylor durante la ceremonia. Me alegró también que Valor sentimental, de Joachim Trier, ganara en película internacional el primer Óscar para Noruega en un año en el que todas las finalistas en esa categoría eran sobresalientes. Y el momento más emotivo de la noche fue el In Memoriam, donde Billy Crystal recordó a su viejo amigo Rob Reiner, y tras repasar su filmografía aparecieron cerca de una veintena de actores de sus películas cogidos de la mano como sentido homenaje. La actriz Rachel McAdams habló de Claudia Cardinale, Diane Ladd, Catherine O´Hara y Diane Keaton. Y Barbara Streinsand, como brillante colofón, recordó a Robert Redford y cantó una estrofa de Tal como éramos, arrancándonos alguna lágrima a los más sensibleros. Una magnífica gala.


"Un Óscar tras otro", mi columna semanal en El Periódico de Aragón de hoy sábado 21 de marzo.

Asimismo, podéis leer la columna "Un Óscar tras otro", de Roberto Malo, en el enlace de la web del Periódico de Aragón que pongo a continuación:

https://www.elperiodicodearagon.com/opinion/2026/03/21/oscar-128225813.amp.html


miércoles, 18 de marzo de 2026

NOVEDADES DE EDITORIAL PREGUNTA

Novedades de la editorial Pregunta:

Estas son nuestras novedades en lo que llevamos de 2026:

· El libro infantil 'Un cuento de regalo', de Roberto Malo y Beatriz Barbero-gil, que es un cuento dentro de un cuento dentro de un cuento.
· 'La inconfundible cicatriz de mi deseo', una antología con los mejores poemas de amor de Begoña Abad.
· El clásico 'Monsieur Teste', del escritor francés Paul Valéry (1871-1945), con traducción y prólogo de Manuel Martínez-Forega. Una indagación filosófica en la identidad y el yo.
· La novela 'Malaria', de José Luis Esteban, una 'road movie' trepidante y divertidísima repleta de personajes inigualables.
· Y, en el sello Frecuencia, 'David Bowie y el espíritu oculto', del editor David Francisco, un viaje por la filosofía y la espiritualidad del famoso cantante inglés.

¿Habéis leído alguno? ¿Qué os han parecido? 👀

EN LA FERIA DEL LIBRO SALESIANAS

El domingo 22 de marzo estaré firmando mis libros en la Feria del Libro 2026 Salesianas Zaragoza de 10 a 13 horas. ¡Nos vemos!


martes, 17 de marzo de 2026

EN LA FERIA DEL LIBRO DE CPI JULIO VERNE

El viernes 20 de marzo estaré firmando mis libros, junto a un montón de autores, en la Feria del Libro del CPI Julio Verne, a partir de las 16:30 horas.

¡Nos vemos!

lunes, 16 de marzo de 2026

FOTOS DEL TALLER DE ESCRITURA CREATIVA Y ADAPTACIÓN AL CUENTACUENTOS EN SAN ESTEBAN DE LITERA

Este domingo 15 de marzo realizamos un taller de escritura creativa y adaptación al cuentacuentos, con Daniel Tejero y Roberto Malo, en la Biblioteca de San Esteban de Litera. Estuvo genial, veamos algunas fotos. 

Sergio Monzón comenta lo siguiente sobre la actividad:

Creatividad, imaginación y muchas historias compartidas esta mañana ✨
Esta mañana hemos disfrutado de un fantástico Taller de escritura creativa y adaptación al cuentacuentos en la Biblioteca Municipal de San Esteban de la Litera.
De la mano de Roberto Malo y Daniel Tejero, los participantes se sumergieron en el proceso de crear historias, transformarlas y darles vida para ser contadas, descubriendo cómo la literatura y el teatro pueden unirse para despertar la imaginación 🎭✍️
Ha sido una mañana llena de aprendizaje, participación y entusiasmo, donde las palabras se han convertido en historias y las historias en emociomes.
¡Seguimos apostando por la cultura, la lectura y la creatividad! 📖

Daniel Tejero y Roberto Malo en acción.

Se crearon historias muy divertidas e imaginativas.

Tras la actividad, Sergio Monzón, Roberto Malo y Daniel Tejero posando con algunos asistentes. Mil gracias a todos, lo pasamos de maravilla. 

Y nos regalaron este detallazo por realizar esta actividad dentro del ciclo En Clave Cultural. Mil gracias. 


domingo, 15 de marzo de 2026

RESEÑAS DE "MALAS IDEAS" (2)

La escritora Mariela Cisneros recomienda "Malas ideas" (Interludio, 2023). Mil gracias:

 Hay libros que cuentan una historia… y hay otros que te hacen detenerte en mitad del día para pensar.


Malas ideas, de Roberto Malo, pertenece a esos segundos.

No es una novela al uso. Son pequeños textos, casi como chispas: escenas cotidianas, pensamientos inesperados, situaciones que empiezan siendo normales y, de repente, te hacen sonreír o mirar la realidad desde otro ángulo.

Lo curioso es que cada página se lee rápido… pero la idea se queda contigo más tiempo del que imaginas.

En un mundo donde todo va deprisa (es mi caso), encontrar un libro que te invite a parar unos minutos, reflexionar y hasta reírte de lo absurdo de la vida cotidiana, se agradece.

Quizá por eso funcionan tanto estos textos: porque hablan de nosotros, de lo que vivimos cada día, de lo que recordamos, de lo que a veces pasamos por alto.

Si te gustan las lecturas diferentes, breves pero con personalidad, este libro es para ti.

A veces, las mejores historias no necesitan muchas páginas. Solo una buena idea.

Y en este libro… hay muchas.

Porque a veces lo que necesitamos no es una historia muy larga, sino muchas buenas ideas.

Malas ideas forma parte de una colección muy especial junto a Malas firmas y Mala temporada. Para que lo tengáis en cuenta 😉

Toda la información de "Malas ideas" en el siguiente enlace:

sábado, 14 de marzo de 2026

"SANTI MALARIA", MI COLUMNA SEMANAL EN EL PERIÓDICO DE ARAGÓN

Esta semana acudí a la presentación de Malaria, la primera novela de José Luis Esteban, gran actor, dramaturgo y poeta zaragozano. La puesta de largo tuvo lugar en el salón de columnas de la Fundación Caja Rural de Aragón, un idílico entorno que se merece una columna. El autor estuvo arropado por el escritor y periodista Miguel Mena, que comentó el libro con gracia y salero y pinchó siete temazos musicales como posible banda sonora de la novela, como por ejemplo el Eloise de Tino Casal (el primer famoso que Miguel Mena entrevistó en la radio, por cierto, según reveló). Asimismo, la actriz Marisol Aznar leyó magistralmente un capítulo de la novela, dando voz a Amparo, la exmujer de Santi Malaria, el cantante protagonista y profesional del desastre, provocando risas y emoción en los asistentes. Jota se veía feliz; habló de la novela, de los diez mandamientos de Howard Hawks y de todo un poco (y de lo mucho que escupen los futbolistas, como nota al pie de página). Y se hartó de firmar ejemplares. La presentación fue un éxito total: como se suele decir, se agotaron las existencias; se vendieron todos los ejemplares que llevaron desde la librería General. Y el libro sin duda lo merece: es buenísimo. Se cumple con creces la conocida máxima: si la portada es buena, el libro es bueno. En este caso la portada de Óscar Sanmartín Vargas, como ya es habitual en las cubiertas de la editorial Pregunta, es una maravilla. En ella vemos a un perro de aguas en llamas. Y refleja a la perfección la escena que abre el libro y el espíritu del mismo: la mayor parte de la acción transcurre en tres días de agosto abrasadores. Se trata de una novela negra de ritmo trepidante, divertida y violenta, a lo Don Winslow, y sus trescientas páginas se devoran en un suspiro. José Luis Esteban se esfuerza en cumplir el mandamiento fundamental de no aburrir al lector. Y lo consigue plenamente. La novela es entretenidísima, estructurada con capítulos cortos que no dan tregua y plagada de personajes carismáticos y marginales (pícaros, mafiosos, sicarios). Se nota que como dramaturgo domina el ritmo y la acción y que como actor dota a los personajes de vida y contradicciones. Sus diálogos y situaciones recuerdan al Tarantino de sus inicios; la novela tiene ecos de Amor a quemarropa, pero con Zaragoza y la costa levantina de telón de fondo.


"Santi Malaria", mi columna semanal en El Periódico de Aragón de hoy sábado 14 de marzo.

Asimismo, podéis leer la columna "Santi Malaria", de Roberto Malo, en el enlace de la web del Periódico de Aragón que pongo a continuación:

https://www.elperiodicodearagon.com/opinion/2026/03/14/santi-malaria-127926991.html


viernes, 13 de marzo de 2026

TALLER DE ESCRITURA CREATIVA Y ADAPTACIÓN AL CUENTACUENTOS EN SAN ESTEBAN DE LITERA

Domingo 15 de marzo

11:00 horas

TALLER DE ESCRITURA CREATIVA Y ADAPTACIÓN AL CUENTACUENTOS, CON ROBERTO MALO Y DANIEL TEJERO

Biblioteca Municipal

San Esteban de Litera

(Huesca)

¡Nos vemos!

jueves, 12 de marzo de 2026

PERCHA BURLONA

Fermín Domingo había sido ascendido y caminaba sonriente hacia su nuevo despacho. Observó al llegar que un hombre estaba inscribiendo su nombre en el cristal de la puerta. Se sintió orgulloso al leerlo. Pensó que, desde luego, se había merecido el ascenso. Le saludó cortésmente al hombre y entró al interior cerrando la puerta tras de sí. Era un despacho enorme; mucho más grande que el anterior que había ocupado.

Fermín estaba algo excitado; al fin y al cabo, no todos los días le ascendían a uno. Se sentó en su silla giratoria y, con una sonrisa de oreja a oreja, observó su gran mesa de mármol negro, la fotografía del fundador de la empresa, el cuadro abstracto del fondo... Era grande. Un tipo listo. Un trabajador. Sin duda, pensó fachendosamente, se merecía un despacho así. Se levantó de la silla, se quitó con parsimonia su abrigo y lo colgó en la percha de la pared. Después, al volverse hacia la silla, escuchó el leve sonido del abrigo al caer al suelo. Se volvió y vio el abrigo en el suelo del despacho.

—Vaya, qué descuidado estoy —se dijo sin perder su buen humor.

Tomó el abrigo y —ahora sí— con sumo cuidado lo volvió a colgar en la percha. Sin embargo, el abrigo volvió a caer al momento. Fermín lo vio en el suelo, aturdido, y observó la percha detenidamente: era una vulgar percha de pared de madera, con cuatro colgaderos de metal. Fermín resopló sin darle importancia, recogió el abrigo del suelo y lo volvió a colgar en el mismo colgadero.

—Así, quietecito —dijo entre dientes.

A los dos segundos el abrigo volvió a caer al suelo. Fermín lo vio caer, asombrado; parecía que sus cejas se quisieran escapar de su rostro. Tocó instintivamente el colgadero de metal en el que había colgado el abrigo; parecía firme, seguro. No se podía doblar hacia abajo. No podía dejar caer el abrigo, pensó extrañamente. Y volvió a colgar el abrigo.

—Ya está —se dijo—. Ahora sí que no...

No pudo terminar la frase. El abrigo cayó al suelo. Sí, de hecho, le pareció ver que el colgadero se doblaba hacia abajo, dejándolo caer. Pero, por supuesto, eso no podía haber ocurrido. Tenían que haber sido imaginaciones suyas. Claro que sí. Eso tenía que ser. Recogió el abrigo del suelo y sin miramientos lo volvió a colgar, esta vez en otro colgadero. No sirvió de nada. Volvió a caer al suelo. Al parecer, toda la percha estaba en su contra. No obstante, Fermín lo intentó otra vez, colgándolo en otro colgadero, pero al instante ocurrió lo mismo. Estaba visto que la percha no tenía intención de aguantar ningún peso.

—¡Mierda! —gruñó Fermín—. ¿Qué coño le sucede a esta percha? —dijo mirándola con fijeza, escrito el odio en sus ojos.

La percha permanecía inmóvil y callada, riéndose de él sin mover la boca.

¿Qué percha era aquélla, que se negaba a servir para lo que había sido diseñada? ¿Cuáles eran los motivos para tamaña rebelión? ¿Acaso añoraba las ropas de su anterior dueño y le quería seguir siendo fiel, a pesar de que éste ya no estaba? ¿Acaso estaría apenada por la muerte de su anterior dueño? ¿Acaso sabría que Fermín había mandado asesinar a su anterior dueño para así conseguir el ascenso y su consiguiente despacho?

Entre tanto, Fermín la seguía observando fijamente, esperando ver que alguno de sus colgaderos se moviera un poco, delatándola. Pero no se movían. Nada se movía. Pasados unos minutos Fermín torció el gesto, sonrió sintiéndose un poco ridículo y volvió a colgar el abrigo en uno de los colgaderos. Su sonrisa se borró al momento. El abrigo cayó al suelo. La percha lo dejó caer. Sí, el abrigo no se tiraba porque no quisiera estar colgado. Era la percha quien lo tiraba.

—No puede ser —susurró Fermín.

Recogió el abrigo del suelo y lo dejó encima de la gran mesa.

—Veremos quién gana esta batalla —le dijo a la percha con aire desafiante. Y la tomó de dos de sus colgaderos y tiró de ellos con fuerza, con tesón, intentando arrancarla de la pared.

—Quizás seas una percha embrujada, una percha maldita, pero te voy a destrozar —dijo con rabia.

La percha no gritó, no emitió ningún sonido. Estaba bien ajustada a la pared con dos gruesos tornillos.

—¡Maldita seas! —escupió Fermín, golpeándola.

De repente se abrió la puerta del despacho y entró el hombre que estaba pintando su nombre.

—¿Qué hace? —inquirió asombrado—. ¿Qué daño le ha hecho la percha?

Fermín pensó que estaba actuando como un estúpido. Se sintió peor que si lo hubieran sorprendido golpeando a una vieja.

—No me gusta esta percha —se excusó.

—De acuerdo, no le gusta. Pero no le pegue, ¿vale? —dijo el hombre severamente.

Fermín asintió, avergonzado.

—Oiga..., ¿puede conseguirme un destornillador? —solicitó Fermín rápidamente—. Quiero quitar esta percha de mi despacho.

El hombre se rascó la coronilla pensativamente.

—No le entiendo, desde luego que no... En fin..., le traeré un destornillador si usted quiere —accedió el hombre suspirando, y salió del despacho a buscarlo.

Fermín se volvió hacia la percha.

—Se acerca tu fin, hija de puta —dijo con desprecio.

Un minuto después, llegó el hombre con el destornillador y se lo entregó a Fermín. Tras muchos esfuerzos, Fermín consiguió desatornillar los dos tornillos y despegar la percha de la pared. Radiante de felicidad, con desbordante alegría, la sostuvo en sus manos como si fuera un trofeo.

—Eres mía —dijo complacido.

Con ella bajo el brazo, salió del despacho, salió de la empresa y llegó a la calle. Una vez allí, pensó en destrozarla en varias partes, en arrancar los colgaderos uno a uno, en quemarlo todo. Finalmente, decidió no hacer nada de eso; le pareció cosa de locos. La dejó sin más dentro de un cubo de basura.

Después entró de nuevo en la empresa, pasó por su antiguo despacho (desocupado todavía) y tomó de allí su antiguo perchero. Al entrar en su nuevo despacho, observó con complacencia el vacío que había en la pared, donde antes estaba la percha. Colocó allí mismo el perchero. Después cogió el abrigo de encima de la mesa y lo colgó en un colgadero del perchero.

—No me falles tú también —se dijo Fermín—. No me falles.

El abrigo continuó colgado, fijo e inmóvil; el perchero no lo dejó caer. Fermín sonrió, sintiendo que había vencido la batalla, y contempló con agrado el interior del despacho, pareciéndole maravilloso. Había luchado tanto para conseguirlo... Sonriendo todavía fue hasta su silla giratoria e hizo ademán de sentarse, pero ésta se apartó rápidamente y el hombre cayó al suelo. En ese momento, la gran mesa de mármol negro cayó sobre él.


"Percha burlona" es uno de los veinte relatos incluidos en "Sin pies ni cabeza" (El Eco de los Libres, 2025), libro escrito por Roberto Malo e ilustrado primorosamente por Miquel Zueras. 


Puedes adquirir el libro en el siguiente enlace: 

miércoles, 11 de marzo de 2026

FOTOS EN LA FACULTAD DE EDUCACIÓN DE ZARAGOZA

Ayer martes 10 de marzo los autores Javi Blanco y Roberto Malo dimos una charla sobre cómic en la Facultad de Educación de Zaragoza, invitados por el profesor Rubén Cristóbal. 

Javi Blanco y Roberto Malo hablando de tebeos. 

Mil gracias a todos, lo pasamos de maravilla. 


martes, 10 de marzo de 2026

FOTOS DEL CUENTACUENTOS DE "EL ÚLTIMO ABORDAJE DE MORGAN EL INVENCIBLE" EN FUENTES DE EBRO

El viernes 6 de marzo tuvimos un Cuentacuentos de "El último abordaje de Morgan El Invencible", con Roberto Malo y Daniel Tejero, en la Biblioteca de Fuentes de Ebro. Veamos algunas fotos. 

Roberto Malo y Daniel Tejero contando "El último abordaje de Morgan El Invencible".

El público estuvo estupendo y muy participativo. 

Cuentacuentos de "El último abordaje de Morgan El Invencible", con Daniel Tejero y Roberto Malo, es un espectáculo participativo de teatro y títeres para todos los públicos de unos 50 minutos de duración,  basado en el libro homónimo "El último abordaje de Morgan El Invencible" (Apache, 2024), escrito por Daniel Tejero y Roberto Malo e ilustrado primorosamente por Ignacio Ochoa.

Roberto Malo y Daniel Tejero en acción. 

Un lujo siempre estar en la Biblioteca de Fuentes de Ebro. 

Mil gracias a todos, lo pasamos genial.

lunes, 9 de marzo de 2026

FOTOS DEL CUENTACUENTOS DE "EL ÚLTIMO ABORDAJE DE MORGAN EL INVENCIBLE" EN ALPARTIR

El domingo 8 de marzo tuvimos un Cuentacuentos de "El último abordaje de Morgan El Invencible", con Roberto Malo y Daniel Tejero, en Alpartir. Veamos unas cuantas fotos. 

Daniel Tejero y Roberto Malo en acción. 

El público estuvo estupendo y muy participativo. 

Cuentacuentos de "El último abordaje de Morgan El Invencible", con Daniel Tejero y Roberto Malo, es un espectáculo participativo de teatro y títeres para todos los públicos de unos 50 minutos de duración,  basado en el libro homónimo "El último abordaje de Morgan El Invencible" (Apache, 2024), escrito por Daniel Tejero y Roberto Malo e ilustrado primorosamente por Ignacio Ochoa.

El Salón Cultural El cine de Alpartir, un entorno mágico. 

Catalina volando literalmente. 

El escenario preparado, momentos antes de la actuación. 

Roberto Malo y Daniel Tejero contando "El último abordaje de Morgan El Invencible".

Roberto Malo y Daniel Tejero. 

Mil gracias a todos, lo pasamos genial.