Soy una persona de gustos sencillos.
Dame ferias, dame libros, dame lectores, y soy feliz. Así que hoy es uno de
esos días buenos, señalados en el calendario. Hoy sábado 30 de mayo empieza la
Feria del Libro de Zaragoza, en el Parque Grande José Antonio Labordeta, en el
Paseo de San Sebastián. La fiesta de las letras ha vuelto un año más, para
alegría de muchos. Comienzan nueve días llenos de firmas, encuentros, cuentacuentos,
presentaciones y talleres. Dame casetas con libros, dame intrépidos compañeros
(más de 500 estamos este año), y la alegría me desborda. No necesito más. Habrá
quien protestará; que parece que haya que protestar de todo. Que si son muchos
días, que si son pocos días. Que si hace mucho calor, que si llueve en cuanto
pones casetas con libros. Da igual. Lo importante es gozar el momento,
disfrutar la oportunidad de sentirnos vivos, entre amigos, entre editores,
libreros, autores y libros. La felicidad hay que buscarla en las cosas
cercanas, cotidianas. Las ferias del libro, y especialmente la de mi ciudad, hacen
que me sienta bien, a gusto, en calma. De alguna manera, todo se ordena y se alinea
para bien. El entorno del Parque Grande es maravilloso, frondoso y acogedor, y el
ambiente que se crea es espectacular. Se venderán más o menos libros, pero el
hecho de encontrarnos un montón de amigos, de celebrar la cultura, es toda una
suerte. Son muchas ferias a las espaldas, muchos recuerdos imborrables. En
concreto, ya estamos en la Feria del Libro de Zaragoza número treinta y tres. Cómo
pasa el tiempo, madre mía, y qué bien lo hemos pasado en las ediciones
anteriores. Diga 33, como dicen los médicos. No hay mejor cura para el alma que
un buen libro, o que muchos libros, sean como sean. Nueve de cada diez doctores
lo corroboran. Y el que no lo recomienda, desconfía de él, querido lector. No
lo dudes, y corre a las ferias que te caigan más cerca (a la de Huesca y a la
de Madrid también voy en breve, por cierto). Y aquí en casa estaré los nueve
días dándolo todo (menos los ratos que tenga cuentacuentos en otros lugares), corriendo
de caseta en caseta en un vano intento de saludar a todo el mundo (se hará lo
que se pueda), firmando lo que sea requerido (lo de clonarme lo dejo para otro
año, la ciencia va lenta para según qué cosas) y con alguna novedad recién
salida (que siempre hace ilusión). Nos vemos entre libros.
"Ferias y felicidad", mi columna semanal en El Periódico de Aragón de hoy sábado 30 de mayo.
Asimismo, podéis leer la columna "Ferias y felicidad", de Roberto Malo, en el enlace de la web del Periódico de Aragón que pongo a continuación:
https://www.elperiodicodearagon.com/opinion/2026/05/30/ferias-felicidad-130808146.html

No hay comentarios:
Publicar un comentario