Reseña de "La marea del despertar" (Hegemón, 2007) en Sagacomic-Lothlórien. Pongo el enlace a continuación:jueves, 10 de febrero de 2011
RESEÑAS DE "LA MAREA DEL DESPERTAR" (10)
Reseña de "La marea del despertar" (Hegemón, 2007) en Sagacomic-Lothlórien. Pongo el enlace a continuación:martes, 8 de febrero de 2011
LAS ENTREVISTAS
-¿Cuál era su anterior ocupación?
-Era escritor. Cuentista.
-¡Siguiente!
-¿Por qué quiere este trabajo?
-Por el dinero.
-¿Sólo por el dinero?
-¿Le parece poco motivo?
-¿No le gusta la idea de vender enciclopedias?
-Me entusiasma.
-Ya... Lo leo en su cara.
-Oiga, me gusta mucho leer.
-Sí, ¿y trabajar?
-¿Qué sabe hacer?
-De todo. Y aprendo rápido.
-Aquí pone que sabe inglés y francés.
-Sí.
-¿Qué tal se le da el francés?
-Eh... ¿es una pregunta con trampa?
-¿Tiene coche?
-No.
-¿Tiene carnet de conducir?
-No.
-¿Por qué?
-Porque no me lo he sacado. Pero si hace falta...
-No, no en principio. ¿Pertenece a algún partido político?
-No.
-¿Simpatiza con alguno?
-No...
-¿De qué equipo de fútbol es?
-Pero..., ¿por qué me pregunta esto?
-Por charlar un poco. Total, si no tiene coche...
-No necesitamos a nadie, lo siento.
-¿Seguro?
-Seguro. El sex-shop lo llevamos entre mi mujer y yo. No necesitamos a nadie más.
-Vaya.... Yo es que siempre he querido trabajar en un sitio así, rodeado de revistas, vídeos, muñecas hinchables...
-Pues no se crea, no es gran cosa. Pero eso sí, aquí el material es de calidad, de primera.
-Claro, claro.
-Oiga, entiendo bastante de cine.
-Eso está muy bien, pero para ser acomodador poco importa, ¿no?
-Me suena su nombre. Mucho.
-¿Sí? Es un nombre muy corriente.
-Ya sé de qué. Usted es escritor. Claro.
-Sí..., bueno, he escrito varios libros de cuentos.
-Muy buenos, por cierto.
-¿Sí?
-Desde luego. Pero..., lamentablemente, este trabajo es serio, requiere concentración, la máxima atención..., en fin, no lo veo en esta empresa, la verdad.
-Entiendo.
-Era escritor. Cuentista.
-¡Siguiente!
-¿Por qué quiere este trabajo?
-Por el dinero.
-¿Sólo por el dinero?
-¿Le parece poco motivo?
-¿No le gusta la idea de vender enciclopedias?
-Me entusiasma.
-Ya... Lo leo en su cara.
-Oiga, me gusta mucho leer.
-Sí, ¿y trabajar?
-¿Qué sabe hacer?
-De todo. Y aprendo rápido.
-Aquí pone que sabe inglés y francés.
-Sí.
-¿Qué tal se le da el francés?
-Eh... ¿es una pregunta con trampa?
-¿Tiene coche?
-No.
-¿Tiene carnet de conducir?
-No.
-¿Por qué?
-Porque no me lo he sacado. Pero si hace falta...
-No, no en principio. ¿Pertenece a algún partido político?
-No.
-¿Simpatiza con alguno?
-No...
-¿De qué equipo de fútbol es?
-Pero..., ¿por qué me pregunta esto?
-Por charlar un poco. Total, si no tiene coche...
-No necesitamos a nadie, lo siento.
-¿Seguro?
-Seguro. El sex-shop lo llevamos entre mi mujer y yo. No necesitamos a nadie más.
-Vaya.... Yo es que siempre he querido trabajar en un sitio así, rodeado de revistas, vídeos, muñecas hinchables...
-Pues no se crea, no es gran cosa. Pero eso sí, aquí el material es de calidad, de primera.
-Claro, claro.
-Oiga, entiendo bastante de cine.
-Eso está muy bien, pero para ser acomodador poco importa, ¿no?
-Me suena su nombre. Mucho.
-¿Sí? Es un nombre muy corriente.
-Ya sé de qué. Usted es escritor. Claro.
-Sí..., bueno, he escrito varios libros de cuentos.
-Muy buenos, por cierto.
-¿Sí?
-Desde luego. Pero..., lamentablemente, este trabajo es serio, requiere concentración, la máxima atención..., en fin, no lo veo en esta empresa, la verdad.
-Entiendo.
domingo, 6 de febrero de 2011
ANTOLOGÍAS HONRADAS CON MI PRESENCIA (30)
PLANETAS PROHIBIDOS (Número 1, Enero 2011)SUMARIO:
ÍNDICE
4/EDITORIAL
ARTÍCULOS
5/ ¿ES DECKARD UN REPLICANTE?, Guillermo de la Peña
13/ BLADE RUNNER, Jorge Zarco Rodríguez
21/ LA SAGA DE LOS AZNAR, Lino Moinelo
23/ ANTES Y AHORA, David Mateo
UN AUTOR: HOY, J. E. ALAMO
27/ ENTREVISTA, J. Javier Arnau
29/ RELATO: La unidad de servicio doméstico
34/ RESEÑA: Penitencia, por J. Javier Arnau
RELATOS
36/ LA PARED ACRISTALADA, Magnus Dagon
41/ LA NAVE, C. Arnau y J. Javier Arnau
46/ CARLOS LOVECRAFT, Carlos Daminsky
49/ SUEÑOS DE BALONCESTO, Roberto Malo
51/ ZOMBICRACIA, Jorge Vilches
53/ LA PELÍCULA DE TUS SUEÑOS, Juan de Dios Garduño
62/ FUNCIONARIO FURIOSO, José Vicente Ortuño
72/ LA EDAD INGRÁVIDA, Josep Martin Brown
73/ LA NECESIDAD DE UNA GUERRA SI LE HICIERAN
CASO A BURROUGHS, Gabriel Romero
79/ IDEA PARA UN CUENTO, Juan Manuel Valitutti
POESÍA
83/ Carlos Daminsky y Jorge Zarco Rodríguez
RESEÑA
84/ A PROPÓSITO DE TRON: LEGACY
Jorge Zarco Rodríguez
CÓMIC
86/ PROMESA ETERNA, M.C. Carper
Os dejo un enlace AQUÍ
viernes, 4 de febrero de 2011
ANTOLOGÍAS HONRADAS CON MI PRESENCIA (29)
Liquidación final (23 Escalones, 2011)Ilustración de la portada: José Manuel Nogales
Con relatos de rebajas de los siguientes autores de NOCTE:
José Alberto Arias Pereira
Julián Sánchez Caramazana
Miguel Aguerralde
Javier Quevedo Puchal
Nuria C. Botey
Pedro L. López
Roberto Malo
Juan Ángel Laguna Edroso
Rubén Serrano
Podéis descargarla gratuitamente en el siguiente enlace:
miércoles, 2 de febrero de 2011
RESEÑAS DE "TANGA Y EL GRAN LEOPARDO" (13)
En la fotografía, Roberto Malo y Jesús Cobos, miembros del Grupo Galeón, representando el cuento de "Tanga y el gran leopardo" en La Campana de los perdidos.
En la fotografía, Francisco Javier Mateos y Roberto Malo representado el cuento con las ilustraciones de David Laguens proyectadas detrás en la Sala Ámbito Cultural del Corte Inglés.
En la fotografía, los tres autores con el libro: Francisco Javier Mateos, David Laguens y Roberto Malo.
En la fotografía, Roberto Malo, David Laguens, Isabel Paricio, Francisco Javier Mateos, Nerea Marco y Juan Bauty. Por cierto, esta semana Francisco Javier Mateos ha salido dos veces en el Heraldo de Aragón, y con buenas noticias. Pongo los enlaces a continuación:
En la fotografía, Roberto Malo y la ilustradora Blanca Bk en la librería Olé tus libros, momentos antes de la representación.
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domingo, 30 de enero de 2011
LA LLAMADA
Me encontraba en casa tumbado a la bartola, rascándome una oreja y leyendo un libro cuando sonó el teléfono. Eran las cinco y media de la tarde; el sol todavía se colaba por el balcón. Dejé de rascarme la oreja, dejé el libro sobre el sofá y me levanté con desgana hacia el estridente teléfono.
-¿Sí?
-¡Sal, sal ahora mismo! –gritó una voz-. ¡Corre!
-¿Qué?
-¡Que salgas, joder! ¡Va a explotar todo, la casa!
-¿Cómo...?
-¡Deja el teléfono y sal echando leches de ahí!
-Eh..., creo que se ha equivocado de número...
-¡No me he equivocado! ¡Va a haber un escape de gas en el piso que está encima del tuyo! ¡Sal! ¡Sal ahora mismo o será demasiado tarde! ¡No tienes ni un minuto! ¡Hazme caso! ¡Corre! ¡Sal del edificio! ¡Ya!
-Pero...
-¡Tienes que creerme! ¡Tienes que confiar en mí!
El caso es que me sonaba la voz... Sí. Me era conocida. Mucho.
-¡Tienes que salir! ¡Sal o morirás!
Joder.
Solté el teléfono, corrí hasta la puerta, la abrí de un tirón y bajé por las escaleras a toda velocidad hasta llegar a la calle.
Y entonces escuché la explosión. Como una bomba. Como una puta bomba.
Caí al suelo y medio edificio se vino abajo.
Tal y como me habían dicho, mi piso fue sepultado por el de arriba, causante del escape.
Si no me hubieran avisado...
Sí, habría muerto.
De no haber reconocido la voz, habría muerto.
Sin embargo, no entendía lo que había sucedido. No había manera de entenderlo.
La voz. Claro que me era conocida.
Era la mía.
-¿Sí?
-¡Sal, sal ahora mismo! –gritó una voz-. ¡Corre!
-¿Qué?
-¡Que salgas, joder! ¡Va a explotar todo, la casa!
-¿Cómo...?
-¡Deja el teléfono y sal echando leches de ahí!
-Eh..., creo que se ha equivocado de número...
-¡No me he equivocado! ¡Va a haber un escape de gas en el piso que está encima del tuyo! ¡Sal! ¡Sal ahora mismo o será demasiado tarde! ¡No tienes ni un minuto! ¡Hazme caso! ¡Corre! ¡Sal del edificio! ¡Ya!
-Pero...
-¡Tienes que creerme! ¡Tienes que confiar en mí!
El caso es que me sonaba la voz... Sí. Me era conocida. Mucho.
-¡Tienes que salir! ¡Sal o morirás!
Joder.
Solté el teléfono, corrí hasta la puerta, la abrí de un tirón y bajé por las escaleras a toda velocidad hasta llegar a la calle.
Y entonces escuché la explosión. Como una bomba. Como una puta bomba.
Caí al suelo y medio edificio se vino abajo.
Tal y como me habían dicho, mi piso fue sepultado por el de arriba, causante del escape.
Si no me hubieran avisado...
Sí, habría muerto.
De no haber reconocido la voz, habría muerto.
Sin embargo, no entendía lo que había sucedido. No había manera de entenderlo.
La voz. Claro que me era conocida.
Era la mía.
jueves, 27 de enero de 2011
FOTOS DE LA CENA DE LAS 1001 NOCHES
El pasado martes tuvo lugar en El Atrapamundos una cena con cuentos de las 1001 noches. Pongo algunas fotos de la animada velada.
Roberto Malo con fez y darbuka.
El imán llamando a los fieles.lunes, 24 de enero de 2011
SUPERMALA (PROYECTO EN MARCHA)
Abrimos este espacio para ir mostrando a medida que se va gestando, el nuevo trabajo a dúo entre el escritor Roberto Malo y el dibujante Dionisio Platel, una historieta que va a llevar por título “SUPERMALA”. Esperamos, si el tiempo, las musas y el destino no lo impiden, que se publique en formato álbum este mismo año de la mano de la Asociación Malavida.
Este tocho que aparece en la foto es el guionazo que me pasó Roberto hace más de un año. Él ya ha acabado su trabajo, ha ideado una bonita historia, la ha planificado, ha creado unos entrañables personajes, las situaciones unas veces cotidianas, otras tiernas y la mayoría jocosas y divertidas. Una trama dividida en nueve actos que nos irán llevando hasta ese final que no os voy a adelantar.A mí me queda todo por delante, tengo que poner cara a esos personajes, moverlos a través de las viñetas, darles color… y sobre todo tengo que vencer mi vagancia e imponerme un ritmo de trabajo para que esto vaya adelante con paso firme y decidido.
Así comienza Dionisio Platel el blog de SUPERMALA. POR ROBERTO MALO Y DIONISIO PLATEL. PROYECTO DE SU PRÓXIMO TEBEO, que en una suerte de making of veremos avanzar. (En las imágenes, la cabecera provisional de "SUPERMALA" y los primeros bocetos de Paco Galve, uno de los personajes de la historieta). Os pongo a continuación el enlace a este ilusionante proyecto:
http://super-mala.blogspot.com/
Así comienza Dionisio Platel el blog de SUPERMALA. POR ROBERTO MALO Y DIONISIO PLATEL. PROYECTO DE SU PRÓXIMO TEBEO, que en una suerte de making of veremos avanzar. (En las imágenes, la cabecera provisional de "SUPERMALA" y los primeros bocetos de Paco Galve, uno de los personajes de la historieta). Os pongo a continuación el enlace a este ilusionante proyecto:http://super-mala.blogspot.com/
viernes, 21 de enero de 2011
LA VIEJA LOCOMOTORA
Rasgando con la luz de sus faros la negra noche, la vieja locomotora recorría la vía. Como cada rato, vio emocionada a lo lejos, en la vía de al lado, los luminosos ojos de un tren que se acercaba velozmente, en sentido contrario. Lamentablemente, el tren pasó de largo como un huracán, antes de que ella tuviera tiempo de guiñarle un faro, perdiéndose en la negrura como un gato asustado.
La vieja locomotora resopló apenada, saliendo vapor de su chimenea. En fin, ya estaba acostumbrada. Los tiempos habían cambiado. Ahora era vieja, y ya no la trataban como antes. Los trenes de ahora, más jóvenes y más veloces, ya no silbaban a su paso piropeándola, y tampoco le cedían el paso galantemente en los cruces de las vías. Sí, los tiempos habían cambiado, pero eso no impedía que ella los añorase, y eso no impedía que ahora una lágrima aceitosa brotara de uno de sus faros.
Intentó olvidar su tristeza, maldiciéndose por pensar demasiado, y siguió recorriendo la vía, inexorablemente, hacia su destino. ¿Cuántas veces más conseguiría recorrer la vía? ¿Cuántas? Sí, se sentía vieja, cansada. Sabía que cualquier día enfermaría, que cualquier día moriría y dejaría la vía, dejaría de recorrer su camino para siempre. Los jóvenes trenes que pasaban a su lado como un rayo se lo recordaban constantemente. Era vieja, lenta. Y ellos eran jóvenes, rápidos.
Ella también había sido joven, sí, desde luego, aunque ahora era difícil imaginarlo. No había sido tan veloz como ellos, por supuesto, pues ella había sido peor alimentada en su juventud, pero también había sido joven. Joven. Qué lejana le caía esa palabra.
Cada vez le costaba más arrastrar los vagones, cada vez le costaba más tiempo llegar a la estación. ¡Y qué ganas tenía de llegar a la estación! Sí, tenía ganas de detenerse, de descansar un poco. Ya no estaba para muchos trotes.
Y de nuevo, como cada rato, vio emocionada a lo lejos, en la vía de al lado, los brillantes ojos de un tren que se acercaba hacia ella. Siempre se emocionaba al ver un tren. Y siempre se desesperaba cuando el tren pasaba de largo sin decirle nada, ignorándola totalmente. Pero los ojos de este tren no iban tan rápido como los demás. Iban más lentos. Casi al mismo paso que la locomotora.
La locomotora lo vio acercarse poco a poco. Era un tren hermoso, viejo, quizás tan viejo como ella. Al tenerla cerca, el silbato del tren sonó como una melodía, como una llamada amorosa, y uno de sus faros le guiñó graciosamente, un par de veces. La vieja locomotora se ruborizó, saliendo gran cantidad de vapor de su chimenea, sin poderse creer lo que veían sus faros. ¡Hacía tanto tiempo que nadie le silbaba! Sus piernas redondas flaquearon y dejaron de girar, deteniéndose. Su chimenea lanzó un saludo desesperado, en forma de vapor.
El viejo tren se detuvo a su lado, mirándola fijamente, recorriéndola con los faros, pareciéndole la locomotora más hermosa del mundo. Se detuvieron los dos para siempre, mirándose, sabiendo que, aunque cada uno estaba en una vía diferente, iban a recorrer el mismo camino.
La vieja locomotora resopló apenada, saliendo vapor de su chimenea. En fin, ya estaba acostumbrada. Los tiempos habían cambiado. Ahora era vieja, y ya no la trataban como antes. Los trenes de ahora, más jóvenes y más veloces, ya no silbaban a su paso piropeándola, y tampoco le cedían el paso galantemente en los cruces de las vías. Sí, los tiempos habían cambiado, pero eso no impedía que ella los añorase, y eso no impedía que ahora una lágrima aceitosa brotara de uno de sus faros.
Intentó olvidar su tristeza, maldiciéndose por pensar demasiado, y siguió recorriendo la vía, inexorablemente, hacia su destino. ¿Cuántas veces más conseguiría recorrer la vía? ¿Cuántas? Sí, se sentía vieja, cansada. Sabía que cualquier día enfermaría, que cualquier día moriría y dejaría la vía, dejaría de recorrer su camino para siempre. Los jóvenes trenes que pasaban a su lado como un rayo se lo recordaban constantemente. Era vieja, lenta. Y ellos eran jóvenes, rápidos.
Ella también había sido joven, sí, desde luego, aunque ahora era difícil imaginarlo. No había sido tan veloz como ellos, por supuesto, pues ella había sido peor alimentada en su juventud, pero también había sido joven. Joven. Qué lejana le caía esa palabra.
Cada vez le costaba más arrastrar los vagones, cada vez le costaba más tiempo llegar a la estación. ¡Y qué ganas tenía de llegar a la estación! Sí, tenía ganas de detenerse, de descansar un poco. Ya no estaba para muchos trotes.
Y de nuevo, como cada rato, vio emocionada a lo lejos, en la vía de al lado, los brillantes ojos de un tren que se acercaba hacia ella. Siempre se emocionaba al ver un tren. Y siempre se desesperaba cuando el tren pasaba de largo sin decirle nada, ignorándola totalmente. Pero los ojos de este tren no iban tan rápido como los demás. Iban más lentos. Casi al mismo paso que la locomotora.
La locomotora lo vio acercarse poco a poco. Era un tren hermoso, viejo, quizás tan viejo como ella. Al tenerla cerca, el silbato del tren sonó como una melodía, como una llamada amorosa, y uno de sus faros le guiñó graciosamente, un par de veces. La vieja locomotora se ruborizó, saliendo gran cantidad de vapor de su chimenea, sin poderse creer lo que veían sus faros. ¡Hacía tanto tiempo que nadie le silbaba! Sus piernas redondas flaquearon y dejaron de girar, deteniéndose. Su chimenea lanzó un saludo desesperado, en forma de vapor.
El viejo tren se detuvo a su lado, mirándola fijamente, recorriéndola con los faros, pareciéndole la locomotora más hermosa del mundo. Se detuvieron los dos para siempre, mirándose, sabiendo que, aunque cada uno estaba en una vía diferente, iban a recorrer el mismo camino.
miércoles, 19 de enero de 2011
CENA CON CUENTOS DE LAS 1001 NOCHES EN EL ATRAPAMUNDOS
Martes 25 de Enero
21:00 horas
El escritor y animador Roberto Malo nos propone una cena amenizada con cuentos del maravilloso libro de las 1001 noches; intriga, humor, erotismo y mucho más. Con el procedimiento habitual: Cuento, plato, cuento, plato, cuento, plato, cuento, plato, etc.
La cena:DIPS DE HUMMUS CON TAHINÍ
Crema de garbanzos con sésamo para dippear
PATLICAN SALATASI
Ensalada de puré de berenjena especiado, con lechuga, tomate, cebolla, aceitunas negras y vinagreta de dátil y nuez
SIS KEBAP CON PILAV Y PASAS
Brocheta de cordero macerado en especias con arroz pilaf y pasas
BAQLAWA
Hojaldre con nuez y miel
Vino, agua y pan
20€ Todo incluido
Crema de garbanzos con sésamo para dippear
PATLICAN SALATASI
Ensalada de puré de berenjena especiado, con lechuga, tomate, cebolla, aceitunas negras y vinagreta de dátil y nuez
SIS KEBAP CON PILAV Y PASAS
Brocheta de cordero macerado en especias con arroz pilaf y pasas
BAQLAWA
Hojaldre con nuez y miel
Vino, agua y pan
20€ Todo incluido
Información y reservas:El Atrapamundos
C/Mefisto, 4
50001 Zaragoza
Teléfono: 976 210 491
lunes, 17 de enero de 2011
GALEÓN EN LA CAMPANA DE LOS PERDIDOS
LA CAMPANA DE LOS PERDIDOSDomingo 23 de Enero
12:30 horas
CUENTACUENTOS DEL GRUPO GALEÓN
Más información en: http://www.campanadelosperdidos.com/
sábado, 15 de enero de 2011
ENTREVISTA EN RAÍCES DE PAPEL (Y VÍDEO DE LA PRESENTACIÓN DE ZARAGOZA NEGRA)
El escritor Marcos Callau me entrevista en "Raíces de papel". Pongo el enlace de la revista a continuación:
En la fotografía, Marcos Callau y Roberto Malo. Mil gracias por la pedazo entrevista.
Asimismo, por cortesía de Félix Royo (en la fotografía junto a Roberto Malo y Fernando Martínez) ya está en Youtube la grabación de la presentación de la antología Calabazas en el Trastero: Zaragoza Negra. Pongo el enlace del vídeo a continuación, que está muy resultón:Por otro lado, el día de los inocentes se me mencionaba en "Letras en el cuero", un divertido artículo sobre fútbol y literatura perpetrado por El Chafardero de Chamberí, aparecido en el blog de la librería madrileña Estudio en Escarlata:
A Mercedes Castro la quiere contratar el Deportivo en exclusiva, en Zaragoza todavía se acuerdan del gol de Nayim, echan de menos a Víctor Muñoz, a Javier Tomeo y parece que van a contratar a Carmen París, a Roberto Malo y a Oscar Sipán para remontar la temporada. En Vigo echan de menos a Domingo Villar y cuando el Celta estaba en primera. Y los del Atlético de Madrid andan locos por Carlos Salem, dicen que sólo él puede salvar al Atlético.
Pongo el enlace a continuación:
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viernes, 14 de enero de 2011
ANTOLOGÍAS HONRADAS CON MI PRESENCIA (28)
“Eclipse nº 12: el silencio” (Prensas Universitarias de Zaragoza, Junio 2009) contiene textos de los siguientes autores (en orden alfabético): Antonio Albero, Jessica Aliaga Lavrijsen, Mª Carmen Alonso, Brenda Ascoz, Enrique Cebrián, Ernesto Clar, María Coduras, Ignacio Escuín, Carlos Frühbeck Moreno, José Gabarre, David García Auria, Juan García Castillo, Fernando Gil Villa, Octavio Gómez Milián, Obed González Moreno, Daniel Guillén, Anabel Gutiérrez León, Beatriz Hernández, Pablo Lorente Muñoz, Roberto Malo, Juan Marqués, Marta Martínez Ruber, Virginia Méndiz, Fernando Morales, Maite Noeno, Elena Pelegrín, Emilio Pérez Martín, Álvaro Sánchez Cosculluela, Alberto Torralba y Almudena Vidorreta.miércoles, 12 de enero de 2011
IMPROVISACIÓN
Siempre me ha encantado cuando los músicos, a mitad de un concierto, nos deleitan con una improvisación en la que todos tocan lo que el sentimiento y la ocasión les piden. Y eso mismo es exactamente lo que voy a hacer yo ahora: una improvisación. Me voy a sentar ante el papel, sin ninguna idea en la cabeza, a ver qué sale.
Mi mente está en blanco, y tengo ante mí un folio en blanco. Comienzo a escribir en él un cuento, aunque no sé bien qué saldrá, en caso de que salga algo. Mi pequeña habitación no me inspira mucho. Estoy sentado ante mi mesa de trabajo y, como la blancura del folio tampoco me dice nada, miro a mi alrededor. Detrás de mí está mi cama. A mi derecha hay un armario; está cerrado. Más a la derecha está la puerta de la habitación; está cerrada. Al doblar la esquina está el mueble con la televisión; está apagada. Y a mi izquierda está la ventana; está abierta. Sí, abierta; por ella entran los rayos del sol, por lo que estoy escribiendo esto sin necesidad de gastar luz. Pero por una ventana pueden entrar más cosas. Sí, puede entrar todo un mundo de fantasía. Y contemplo la ventana, esperando que aparezca algo que pueda alimentar el hambre de palabras que tiene mi folio. Y, por supuesto, algo entra. Entra planeando, impulsado por el viento, un avioncito de papel. Sobrevuela un metro y medio de habitación y cae al suelo suavemente. Lo observo desde mi silla con atención, y veo que algo se mueve dentro, algo se agita dentro, y sale de él una rubia de ojos azules, metro ochenta de altura y curvas de ensueño. Quizás alguno no se explique cómo puede salir una mujer de metro ochenta de un avioncito de papel, pero en los cuentos pueden suceder estas cosas. La mujer está completamente desnuda, por supuesto. Me sonríe, pero no me dice nada. Yo la miro alucinado, sin saber qué hacer. Entonces ella se tumba en mi cama, me guiña un ojo y me indica con su dedo índice que vaya con ella. Y yo, que no me sé negar a nada, me levanto de la silla y voy con ella, por lo que tengo que dejar de escribir este cuento.
Mi mente está en blanco, y tengo ante mí un folio en blanco. Comienzo a escribir en él un cuento, aunque no sé bien qué saldrá, en caso de que salga algo. Mi pequeña habitación no me inspira mucho. Estoy sentado ante mi mesa de trabajo y, como la blancura del folio tampoco me dice nada, miro a mi alrededor. Detrás de mí está mi cama. A mi derecha hay un armario; está cerrado. Más a la derecha está la puerta de la habitación; está cerrada. Al doblar la esquina está el mueble con la televisión; está apagada. Y a mi izquierda está la ventana; está abierta. Sí, abierta; por ella entran los rayos del sol, por lo que estoy escribiendo esto sin necesidad de gastar luz. Pero por una ventana pueden entrar más cosas. Sí, puede entrar todo un mundo de fantasía. Y contemplo la ventana, esperando que aparezca algo que pueda alimentar el hambre de palabras que tiene mi folio. Y, por supuesto, algo entra. Entra planeando, impulsado por el viento, un avioncito de papel. Sobrevuela un metro y medio de habitación y cae al suelo suavemente. Lo observo desde mi silla con atención, y veo que algo se mueve dentro, algo se agita dentro, y sale de él una rubia de ojos azules, metro ochenta de altura y curvas de ensueño. Quizás alguno no se explique cómo puede salir una mujer de metro ochenta de un avioncito de papel, pero en los cuentos pueden suceder estas cosas. La mujer está completamente desnuda, por supuesto. Me sonríe, pero no me dice nada. Yo la miro alucinado, sin saber qué hacer. Entonces ella se tumba en mi cama, me guiña un ojo y me indica con su dedo índice que vaya con ella. Y yo, que no me sé negar a nada, me levanto de la silla y voy con ella, por lo que tengo que dejar de escribir este cuento.
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