martes, 19 de noviembre de 2013

LA MODELO




Me aplastó
con su mirada.


Me ensombreció
con su desprecio.


Años después,
me pidió un autógrafo.


Intenté aplastarla
con mi mirada.


Intenté ensombrecerla
con mi desprecio.


Le firmé el autógrafo.
Soy un blando.



12 comentarios:

39escalones dijo...

Blando, sí, ya... A saber qué querías a cambio del autógrafo, ladrón...

Marcos Callau dijo...

Lo que no pueda una mujer!

Ginés J. Vera dijo...

A veces nos descubrimos no tanto por nuestros pensamientos sino por nuestras obras. Delicioso, felicidades.

roberto dijo...

Que sí, Alfredo, que sí, que soy un blando...

roberto dijo...

Así es, Marcos, la mujeres pueden con todo...

roberto dijo...

Las obras nos definen, Ginés, claro que sí.

BEATRIZ dijo...

Curioso texto, así es el amor nos arrasa, se va y cuando regresa y le tenemos preparado un trago de su propio chocolate...sigue siendo irresistible.

Saludos, y un placer.

roberto dijo...

Ay, el amor... Un saludo, Beatriz.

cristina martin dijo...

Cada uno queda por lo que es.

roberto dijo...

Un saludo, Cristina.

Piteas dijo...

Sencillo y rotundo. Muy bueno.

roberto dijo...

Hombre, un abrazo, Sergio. Gracias por pasarte.