El año 2026 comienza algo fresco.
Claro, como que es un año nuevo, pensarán algunos. Está recién hecho y llega
con cierto frío. Bueno, tampoco demasiado frío, no nos alarmemos, ni frío ni
calor, cero grados, como dicen los chistosos sosos. ¿Y qué puede pasar con cero
grados de temperatura? Pues que nieve, es evidente. Veo la previsión
meteorológica (como hacemos los cuentistas estos días a diario, a ver si nos
llueve o nos nieva en nuestros bolos y desplazamientos) y me encuentro con que
en Zaragoza, este lunes 5 de enero, puede nevar. Hay una probabilidad bastante
alta. ¿Y dónde estoy ese día? En Zaragoza. Por la mañana tengo un cuentacuentos
en la Plaza del Pilar y por la tarde participo, un año más, en la Cabalgata de
los Reyes Magos. Este año voy de estrellero, por cierto. Participar en la
cabalgata de sus Majestades los Reyes Magos de Oriente es uno de los eventos
más emotivos y agradecidos del año. Ver las caras de los niños, y de los no tan
niños, es todo un poema. Y si ya de por sí es un bolo en el que se disfruta un
montón, con la magia navideña que lo acompaña y lo magnifica, con un leve manto
blanco de nieve quedaría la mar de apropiado, ¿verdad? Otros años la cabalgata
se ha abierto paso a través de la densa niebla, que también le da un toque de
cuento a lo Charles Dickens, no nos engañemos. Y recuerdo que ha habido años de
pasar un frío que para qué, varios grados bajo cero, aunque los animadores nos
movemos tanto de acá para allá que tampoco pasamos apenas nada de frío (más
bien lo sufren los sufridos espectadores que aguantan al pie del cañón las casi
dos horas correspondientes). Pero bueno, nieve o no, que en Zaragoza siempre
flota la incertidumbre, y tampoco nieva (en caso de que nieve) como para tirar
cohetes, lo disfrutaremos igualmente. Este año la cabalgata tiene un nuevo
recorrido, a causa de las obras, y participan más de cuatrocientos animadores.
Merecerá la pena contemplarla independientemente del tiempo que tengamos, pero
reconozco que los que apenas vemos la nieve por estos lares nos haría una
ilusión especial. Además, si nos nieva ese día querría decir científicamente
que estaremos a cero grados, así que no pasaremos los asistentes ni frío ni
calor (sí, soy un chistoso soso yo también, no puedo evitarlo). ¿Año de nieves,
año de bienes? Ojalá sea así. Feliz año a todos.
"Año de nieves", mi columna semanal en El Periódico de Aragón de hoy sábado 3 de enero.
Asimismo, podéis leer la columna "Año de nieves", de Roberto Malo, en el enlace de la web del Periódico de Aragón que pongo a continuación:
https://www.elperiodicodearagon.com/opinion/2026/01/03/ano-nieves-125317580.html
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario