lunes, 8 de junio de 2009

UN MIEMBRO DISTINGUIDO



mi madre me lo ha contado
muchas veces

cuando yo nací,
mi miembro viril
medía dos palmos y medio

cuando la enfermera
iba a cortar lo que creía
que era el cordón umbilical,
le dijo el doctor
(no sin cierta envidia):
“no, eso no es”

después, por supuesto,
mi miembro creció
todavía mucho más

al principio
fue un verdadero problema,
pero con el tiempo
me acostumbré por completo

uno se hace a todo
en esta vida


me hacían los pantalones
a medida
me hacían los calzoncillos
a medida
me hacían los bañadores
a medida

unas medidas que,
por cierto,
levantaban expectación,
sobre todo cuando se alzaba
mi miembro distinguido

gracias a él,
me ofrecieron trabajar
en películas pornográficas

por supuesto acepté;
siempre me ha gustado mucho el cine

12 comentarios:

Piteas dijo...

Aunque lo etiquetes como "tonteria", esta genial (como de costumbre) :P

Una droga de subcultura para el largo lunes.

roberto dijo...

Los lunes se hacen larguísimos, es cierto.

JESUS FIDELIS dijo...

No pertenece a ningún club, pero le llaman miembro...jaja.
Mañana nos vemos en la presentación del libro.

roberto dijo...

Me gusta la palabra miembro. Suena muy bien, muy fino.
Y será un placer vernos mañana.

maite mangas dijo...

El que tiene hambre, sueña bollos.

Dana Andrews dijo...

Muy irónico el final, me he reído. Muy bueno lo de los bollos, Maite... yo todas las noches sueño con un pastelito.

roberto dijo...

¿Ya estamos con sueños? No tenemos perdón.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Me gusta el tono del médico: No, eso no es. Si el miembro además funciona, es un pecado no trabajar en el cine.

roberto dijo...

El cine es algo grande, desde luego. Un saludo, Jesús.

JESUS FIDELIS dijo...

¡Que pena!
Al final nos fue imposible pasarnos por allí Roberto, pero ya tendremos ocasión de que nos firmes el libro, un libro tuo sin tu firma no es lo mismo.

roberto dijo...

Nada, ya nos veremos otro día. Y la firma no está valorada a día de hoy, pero el día de mañana, nunca se sabe...

Anónimo dijo...

Pues para ser malo no es tan malo