sábado, 9 de mayo de 2026

"LA CIENCIA DE PIXAR", MI COLUMNA SEMANAL EN EL PERIÓDICO DE ARAGÓN

Las películas de Pixar son para todos los públicos, en el buen sentido del término. Es decir, son para todo el mundo. Tanto los niños como los adultos las disfrutan por igual. Hasta me atrevería a decir que algunos adultos las disfrutamos más que los niños. Lo mismo se podría decir de la fantástica exposición La ciencia de Pixar que puedes visitar en el CaixaForum Zaragoza durante casi un año, ahí es nada, hasta marzo del año que viene (tienes tiempo para verla, descuida). Lo bueno de estar tanto tiempo es que la puedes visitar varias veces (a repetir hasta que guste), y merece mucho la pena. Decía que los niños la disfrutan una barbaridad, pues es interactiva, puedes manipular y crear escenas y personajes a tu antojo. Los críos se lo pasan en grande, doy fe, pero no es menos cierto que los no tan niños la disfrutamos igualmente. Me encantó, por ejemplo, poder realizar una escena de stop motion con la lámpara del logo de Pixar. Posicionas la lámpara en el círculo verde. Haces una foto pulsando el botón cuadrado para crear un fotograma. Mueves la lámpara y haces otra foto. Repites el proceso. Haces solamente pequeños cambios entre cada foto. Terminas en el círculo naranja. Pulsas el botón redondo para ver tu película de animación resultante. Pura magia. En otro espacio montas varios robots con diversas piezas que llevan imanes. Hay muchas combinaciones posibles. A partir de cuatro brazos, cinco cabezas y siete piernas, puedes crear ciento cuarenta robots diferentes. Te explican que los modeladores de WALL-E se basaron en una biblioteca de piezas virtuales para crear rápidamente nuevos robots. Pruebas formas giratorias. La rotación de una forma 2D alrededor de un eje es una de las técnicas matemáticas usadas por los modeladores para crear objetos 3D. Lo ves claramente, de manera sencilla pero muy eficaz. Luego, en otro escenario, ajustas las luces para cambiar el ambiente en la casa de Up. Usas los botones para modificar los parámetros de la luz interior y del sol. Te sientes todo un técnico profesional. En otra zona simulas el movimiento de un banco de peces. Los botones que manipulas modifican el programa informático. Creas un patrón para el banco de peces, más compacto o más disperso, según procedas. Y creas una imagen y renderizas la malla 3D virtual. Cuanto más tiempo mantengas pulsado el botón, más detalles habrá. Hasta el infinito, y más allá.


"La ciencia de Pixar", mi columna semanal en El Periódico de Aragón de hoy sábado 9 de mayo.

Asimismo, podéis leer la columna "La ciencia de Pixar", de Roberto Malo, en el enlace de la web del Periódico de Aragón que pongo a continuación:

https://www.elperiodicodearagon.com/opinion/2026/05/09/ciencia-pixar-130005708.html


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